Jenófanes, pensador griego: “Si los caballos tuvieran dioses, los harían semejantes a caballos”


Comparado a otros filósofos y pensadores de la Antigua Grecia, el caso de Jenófanes de Colofón es casi único, porque mientras que los solían escribir en prosa natural, este era un poeta que se expresaba con la poesía.

Como otros, sí coincide en que se conoce su obra y los fragmentos de su pensamiento porque fueron conservados por citas de autores posteriores. Fue uno de los pioneros en cuestionar el antropomorfismo en los dioses (forma y debilidades humanas), y en proponer una visión más abstracta de lo divino.

Se trata de otro de los filósofos presocráticos. Le preocupaba, sobre todo, el papel de los dioses que se referían a los poetas y propuso una existencia divina única, que gobierna el universo sin necesidad de moverse ni tener forma humana. De allí la crítica a la que refiere la frase.

“Si los caballos tuvieran dioses, los harían semejantes a caballos”: qué quiso decir Jenófanes

Al filósofo se le atribuye esta frase y no solamente con los caballos, también argumentaba que si los leones tuvieran dioses, estos tendrían su forma. Es coincidente con una crítica al conocimiento humano y su capacidad humana para alcanzar la verdad.

Jenófanes terminó siendo un especie de “puente” entre la mitología y la lógica. No solamente se limitó a esa famosa analogía de los animales, sino que analizó cómo las distintas sociedades humanas proyectaban sus propios rasgos físicos en lo divino.

Señalaba que diversas culturas decían que sus dioses eran como ellos, y con esa observación se convirtió en un analista cercano a lo que después terminó siendo la sociología, en la que se buscan patrones sociales generales en diversas culturas.

Decía que si la divinidad dependía del color de piel o la forma de la nariz del creyente, entonces no se estaba adorando a una verdad universal, sino a un espejo de la propia comunidad.

En el sitio especializado World History Encyclopedia coincide con esto e indica que Jenófanes rechazó las ideas populares de la época de que los dioses inmortales eran tan capaces de violación y robo como cualquiera de los humanos.

Él quería elevar la visión o cambiar la idea de las personas, al introducir un Dios que estaba sobre todas las cosas humanas y que era superior a las miserias humanas.

Un punto central de su crítica era el ataque a Homero y Hesíodo (pilares fundamentales de la literatura griega arcaica y claves de la educación de esa época), ya que no concebía como aceptable que los dioses fueran retratados con los vicios humanos.

Llamaba “injurias” a pensar que los dioses puedan hacer lo mismo que los hombres, como robar, cometer adulterio y engaños, etc. Solía criticar que los mortales crean que los dioses nacieron, tenían voz y figura como ellos.

En contraste con los dioses del Olimpo que bajaban a la Tierra para intervenir en asuntos humanos, Jenófanes propuso la existencia de un solo Dios supremo e inalcanzable. Por todo esto, las reflexiones de este pensador fueron una reseña ineludible para diversos filósofos que exploraron más tarde las deidades, y pensaron racionalmente los misterios del cosmos.

Fuente: www.clarin.com

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